No sé quién eres y no sé qué pintas aq
uí, trazas líneas discontinuas porque antes de
mí no había dibujo y ahora hay un cuadro ente
ro sin dib
ujo, soy imprescidible, indispensablemente puedes
hacerme esto, tú no sé quién eres pero te odio.
Conozco tu función y la despreci
o porque eres un lienzo sin artista, es anti-natural y la natura me la desayuno todos los días sin abrir la boca y solo llorando lo que no respetado los ríos antes de co
ger el lápiz que robaste.
No sé dibujar moralmente ni e
njuiciar líneas discontinuas, lo que conlleva al aflue
nte que se
secó hace siete años que cuent
o, cero-ocho, diez, doce, doce, doce, trece y do
ce, no dejo de contar porque a mí nadie me cuenta y tengo
que compensar el que no me
dejarán escuchar hasta ahora que tamp
oco me dejan. No importa, no importa, no. Me
gustan los marcapáginas y más cuando so
n ocho que no siete. Más cu
ando hay dibujos y texto y no cuadros. Los museos son para débiles acaparadores qu
e usurpa el material com
prado. Si robas un lápiz le arrancas la punta o acabarás clavándotela en el
corazón del lado derecho.
Ajeno.
No sé quién eres pero te odio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario